Por: Diego Pinto Merino, Líder de Capacitación de Origo Lab

¿SABEN USTEDES CUÁNTAS PERSONAS QUEDAN CESANTE DIARIAMENTE EN CHILE?

A mí me pasó, yo fui uno de ellos, de esas personas que, con esfuerzo y entrega, dedican 44 horas a la semana para la empresa de otro. Ese otro que tiene particularidades como asumir riesgos, pero que trabaja por su sueño, por lo tanto, lo deberíamos ver como sujeto de admiración, pero de una admiración que sea replicable en nuestras vidas.

Hoy vengo de la titulación, en temas de emprendimiento, de mujeres esforzadas de la comuna de Quilicura y Renca, mujeres a las que tuve la oportunidad de ayudar en su esfuerzo constante por salir de la pobreza, por reinventarse, por darle una mejor vida a sus hijos, mujeres que independiente de su edad y de todos los contras, decidieron emprender, por lo tanto, se transforman en ese “otro admirable” del que les hablo. Les comparto esta experiencia reciente porque muchas veces vemos el emprendimiento como algo para otros con circunstancias de vida mejores que las nuestras, les voy a contar un secreto, no es así, el emprendimiento nace de la necesidad, pero se alimenta de entusiasmo y sobre todo de resiliencia.

Para contestarles la pregunta que les planteaba inicialmente, más de 12 personas pierden diariamente su trabajo, lo que sin duda abre miedos e inseguridades, pero también se nos abre una oportunidad, la de movilizarnos por nuestros sueños. Cuando perdemos nuestro trabajo nos dan un golpe fuerte que nos deja desorientados, pero de cada uno de nosotros depende fijar el horizonte que nos hará felices y tomar esa dirección, dejando de ser una marioneta que hace lo que nuestra sociedad nos impone.

Para los que se han dado la oportunidad de emprender sabrán que hay que enfrentarse no solo a los temores propios, sino que también a los temores de nuestro entorno con frases como “mejor busca una pega segura”, “y si te va mal”, “ya estás viejo para eso”, etc. lo que transforma esta odisea en algo mayor de lo esperado.

Vivimos en un país que le da oportunidades a su gente, y a los que decidieron hacer de Chile su patria, pero no son oportunidades que estén disponible para los que quieren todo fácil.

Para terminar, les quiero dejar la siguiente pregunta ¿Qué los hace felices? Esta es una pregunta que solo la soledad y la introspección nos puede ayudar a responder, pero los invito a tomarse un momento para que se lo planteen y tomen decisiones acertadas en vuestras vidas.

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